Por Tere Resa

Mamá nos decía: “¡Levántense y vivan todos los días de su vida!”.

Odin Dupeyron

 ¡A vivir! es un monólogo interno que recorre la infancia, adolescencia y adultez de Marciano Moreno. Es una obra escrita, dirigida, producida y actuada por Odin Dupeyrón, y  se ha presentado con mucho éxito a lo largo de ocho años en diferentes foros en la República Mexicana.

 

La obra relata la última sesión que tuvo Marciano Moreno en un grupo de autoayuda bajo la supervisión del Dr. Augusto. En ella, escuchamos varias voces en off, de quienes dan testimonio de la feliz conclusión de la terapia de superación personal. Pero, ¿qué opinión le merece este grupo al protagonista?

La familia Moreno es como la de cualquiera. Se compone de papá, mamá e hijitos. Es una familia acomodada, de padre trabajador y madre dedicada al hogar. Ella es amante de la naturaleza y tiene una forma de pensar y actuar muy propia. La manera de ser entre los padres es totalmente opuesta, lo que hace atractiva la relación entre ambos; no obstante, la forma de ser tan desenfadada de la madre no va de acuerdo con la que la sociedad pide.

Marciano es el hijo predilecto y, por lo tanto, el que más congenia con las ideas maternas, situación que incomoda tanto al padre como a los hermanos. Un buen día ella desaparece. Todos siguen su vida. Pasan muchos años y… Mejor ve a ver la obra: no tiene caso que te la siga contando.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lo que sí te puedo decir es que una piedra, una insignificante piedra, es el tema central de esta obra. ¿Una piedra? Estimado lector, en muchas ocasiones, lo más insignificante es lo más importante y trascendental en la vida. La piedra no cambia, es auténtica. ¿Qué más te puedo decir?

Conforme la obra pasa, va cayendo el mensaje que se desea transmitir a través de la risa y del llanto, del asombro y de la obviedad: “Vive tu vida antes de que sea demasiado tarde, porque te vas a morir”. Atrévete a dejar esas ataduras que otorga la vida convencional. Ser feliz es parte de saber vivir. No atreverse a vivir es dejarse morir de alguna manera. Vivir en libertad, sin avergonzarse: ése es el punto. “Tenla siempre en tu mano. Consérvala, no la pierdas”, le decía su mamá; y, por eso, el programa de mano tiene una imagen de dicha piedra.

Odin Dupeyron nace en México. Es hijo de artistas. Su vida ha estado cerca del arte. Ha participado en las obras de teatro Lucas, Espíritus y Lo que se esconde detrás del espejo; en televisión trabajó en Plaza Sésamo y Furcio. Tiene escritos dos libros: Y colorín colorado este cuento aún no se ha acabado y ¿Nos tomamos un café?, así como sus obras de teatro ¡A vivir! y Veintidós veintidós.

Tanto la obra que me ocupó como su más reciente creación, Veintidós veintidós, son obras de intensa reflexión personal, de ver al hombre reflejado en el espejo; ágiles en sus argumentos; la dicción muy clara del actor, de una gran calidad histriónica y de gran dominio de la escena.

 

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