Home PerfilesTU VOZ Cocinar para abrazar la ausencia: El recetario que mantiene vivo el recuerdo a través de los sabores favoritos

Cocinar para abrazar la ausencia: El recetario que mantiene vivo el recuerdo a través de los sabores favoritos

por Diana Alarcon

¿Alguna vez has cerrado los ojos mientras cocinas y, solo por el aroma de un platillo, has sentido que viajas en el tiempo? La cocina tiene un superpoder misterioso: es capaz de resguardar nuestros momentos más íntimos y devolvernos, aunque sea por un instante, los abrazos que tanto extrañamos.

De esa fuerza invisible y del amor incondicional de un grupo de mujeres nació el Recetario para la memoria, un proyecto conmovedor en colaboración con la fotógrafa Zahara Gómez Lucini y el colectivo Las Rastreadoras del Fuerte en Los Mochis, Sinaloa. Este libro no es un manual de cocina común; es un homenaje de amor, una caricia al alma y una resistencia pacífica contra el olvido que reúne las recetas de los platillos favoritos de personas desaparecidas en México.

El corazón del hogar como refugio y trinchera

Para una madre o una esposa que busca incansablemente a quien le hace falta, ver una silla vacía en el comedor remueve los sentimientos más profundos. Sin embargo, estas mujeres —que no buscan cuerpos, sino “tesoros”— han encontrado en las llamadas “cocinadas” un espacio sagrado de sanación.

Las cocinadas son encuentros colectivos donde la cocina se transforma. Ahí, picar verduras, sazonar un caldo o encender la estufa se vuelve un medicamento que consuela. Al preparar la comida que tanto disfrutaban sus seres amados, la soledad y la incertidumbre de la ausencia se disuelven por un momento. Es una forma de mantenerlos cerca, vivos y presentes a través de los sentidos.

Sabores que resisten al olvido

Cada página de este proyecto nos invita a conocer a quienes ya no están, no a través de una cifra o una noticia dolorosa, sino desde la alegría de lo que disfrutaban compartir en la mesa:

  • El fresco ceviche de camarón que Fina Herrera prepara para su hermano Luis Reynaldo.
  • Los sopes y el chicharrón con guacamole que Edith Lendechy cocina pensando en su hija Betzabé.
  • Las inolvidables “pizadillas” (esa ingeniosa mezcla de quesadilla con pizza y verduras) que Mirna Medina inventó para su hijo Roberto, y que hoy se han convertido en el platillo favorito de sus nietos.

“Siento que Roberto está atrás de mi metiendo la mano donde cocinaba. Es algo que me quedó en mi corazón para siempre”, comparte Mirna, fundadora del colectivo. Aunque sabe que él no volverá a probar su plato, mantener viva la receta es un acto de fe. Muchas de las mujeres que participan cocinan con la hermosa esperanza de que sus familiares algún día toquen la puerta y disfruten de su comida favorita otra vez.

Alimentar la memoria, nutrir la resistencia

El Recetario para la memoria —que ya ha crecido con ediciones de Sinaloa, Guanajuato y muy pronto Colombia— es un puente inmenso de solidaridad. Al final de cada encuentro, los alimentos se comparten con los asistentes, convirtiendo la mesa en un refugio colectivo donde lo individual se vuelve comunidad.

Además de abrazar los recuerdos, el libro funciona como una herramienta de protesta social y apoyo activo: el 50% de las ganancias de sus ventas se destina directamente a Las Rastreadoras del Fuerte para ayudar a financiar las brigadas de búsqueda.

Frente a la dolorosa realidad de las desapariciones, recordar también es una forma de lucha. Este proyecto nos demuestra que el amor de las mujeres y las madres es inquebrantable, capaz de sanar heridas hondas a través de los utensilios de cocina y de enseñarnos que, mientras exista un plato puesto y una receta guardada con cariño, el olvido jamás ganará la partida. 

https://www.recetarioparalamemoria.com

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