En una era donde acumular miles de fotos digitales en el teléfono es la norma y muy pocas terminan impresas, Fotoautomat aterriza en la Ciudad de México para invitar a hacer una pausa. En el marco del Día Mundial de la Fotografía (19 de agosto), este proyecto rescata la magia de las cabinas vintage para volver a sentir la emoción de imprimir recuerdos en papel.

El ritual de lo análogo: una experiencia nostálgica
Instalada en un espacio lleno de diseño e historia, la propuesta busca reconectar con un proceso auténtico y nostálgico: correr la cortina, posar, esperar unos segundos y ver cómo aparece la tira fotográfica recién revelada.
- La historia detrás de “Lupita”: Traída desde Västervik, Suecia, esta cabina histórica sufrió daños en el traslado y atravesó un proceso de restauración artesanal de cinco meses que incluyó ajustes mecánicos, química fotográfica tradicional y desmontaje de piezas originales.
- Un legado centenario: Diseñada bajo la tradición del inventor Anatol Josepho (creador de la primera cabina automática), esta máquina fue rebautizada como Lupita para comenzar una segunda vida en México.
- El plan perfecto: Una parada imperdible para quienes aman el diseño, los objetos tangibles y coleccionar momentos impresos con amigas o pareja.
¿Dónde encontrarla?
Ubicación: Sadi Carnot 98, colonia San Rafael, CDMX.
