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Inteligencia artificial: una herramienta para reducir mermas y mejorar el abasto de medicamentos

por Jorge Arturo Castillo

Tecnología y Salud

La tecnología comienza a transformar la gestión de inventarios en farmacias y empresas del sector salud, con herramientas capaces de anticipar la demanda, detectar riesgos de caducidad y apoyar decisiones de compra y distribución.

Redacción Conciencia Femenina

Durante años, administrar un inventario de medicamentos significó revisar existencias, analizar ventas, calcular pedidos y vigilar fechas de caducidad. Buena parte de esas tareas dependió de la experiencia del personal y de sistemas que registraban lo ocurrido, pero que no necesariamente podían anticipar lo que sucedería.

La inteligencia artificial está modificando esa lógica. Hoy, los sistemas basados en análisis predictivo pueden estudiar grandes volúmenes de información para identificar patrones de consumo, anticipar necesidades y apoyar decisiones antes de que aparezcan faltantes o productos que terminen fuera de circulación por caducidad.

Para una farmacia, un hospital, un distribuidor o una empresa farmacéutica, la diferencia puede ser significativa. Tener demasiado producto inmoviliza recursos y aumenta el riesgo de desperdicio; contar con menos existencias de las necesarias puede afectar la continuidad del suministro.

Su utilización gana terreno en la industria farmacéutica. De acuerdo con proyecciones de Future Market Insights citadas por EAS Systems, el mercado global de tecnología RFID aplicada al sector farmacéutico registra un crecimiento anual compuesto de 11.2% y podría alcanzar un valor de 18,000 millones de dólares hacia 2035. Andrés Carlberg, CEO de EAS Systems, destaca el crecimiento de esta tecnología y su potencial para mejorar la gestión de inventarios en la industria.

Del inventario reactivo al inventario predictivo

Tradicionalmente, una parte de las decisiones de inventario se toma a partir del comportamiento histórico. La IA permite incorporar más variables y generar pronósticos de demanda con mayor anticipación.

Los modelos pueden analizar información relacionada con ventas, estacionalidad, comportamiento de determinados productos y otros factores para estimar qué medicamentos podrían tener mayor demanda y cuándo será necesario reponerlos. En México, incluso existen aplicaciones institucionales que utilizan inteligencia artificial para analizar consumo histórico y predecir necesidades de compra y distribución de medicamentos. (Asociación Internacional de Seguridad Social)

Ese cambio también puede ayudar a disminuir las llamadas mermas, es decir, las pérdidas de productos que ya no pueden comercializarse o utilizarse. En el caso de los medicamentos, una de las situaciones más relevantes ocurre cuando un producto llega a su fecha de caducidad sin haber sido utilizado.

Menos caducidades, mayor eficiencia

Una herramienta de inteligencia artificial puede identificar productos con baja rotación y riesgo de caducidad, generar alertas y ayudar a modificar las decisiones de compra antes de que el problema se convierta en una pérdida.

El objetivo no consiste únicamente en comprar menos. Una gestión inteligente busca mantener el producto necesario en el momento adecuado, en la cantidad adecuada y en el lugar donde realmente se necesita.

Ese principio adquiere especial importancia en el sector salud, donde el inventario no representa solamente una cifra financiera. Detrás de cada medicamento disponible existe la posibilidad de atender a una persona que requiere un tratamiento.

Experiencias recientes en México muestran que la inteligencia artificial y la analítica avanzada también pueden utilizarse para diseñar rutas de distribución más eficientes, reducir desperdicios por caducidad y monitorear condiciones de la cadena de suministro. (El Financiero)

Tecnología que también ayuda a prevenir faltantes

Reducir mermas no significa sacrificar disponibilidad. Una de las principales ventajas de los modelos predictivos es precisamente buscar un equilibrio entre ambos objetivos.

Cuando un sistema puede identificar que determinado producto tendrá una mayor demanda, la organización puede anticipar la compra o redistribuir existencias. De esta manera, la tecnología puede contribuir a disminuir tanto los excedentes como los faltantes.

El reto es particularmente relevante en medicamentos, porque la disponibilidad debe considerar variables que no siempre están presentes en otros sectores comerciales: caducidades, lotes, condiciones de almacenamiento, trazabilidad y requerimientos sanitarios.

Los establecimientos dedicados al almacenamiento, distribución, venta y suministro de insumos para la salud deben mantener sistemas de control de inventarios que permitan garantizar la seguridad y confiabilidad de la cadena de suministro. La regulación mexicana contempla, entre otros aspectos, el registro de entradas y salidas, la revisión periódica de existencias, el control de caducidades y las condiciones adecuadas de almacenamiento. (Scribd)

El factor humano sigue siendo indispensable

La inteligencia artificial no elimina la responsabilidad de quienes administran un inventario. Por el contrario, requiere información confiable, procesos bien definidos y personal capaz de interpretar los resultados.

Un algoritmo puede detectar que determinado producto tiene riesgo de quedarse sin existencias, pero corresponde a los responsables de la operación decidir qué hacer frente a esa alerta. También será necesario verificar que los datos utilizados por el sistema sean correctos y que las decisiones respeten las disposiciones sanitarias correspondientes.

La tecnología, por tanto, funciona mejor como una herramienta para mejorar la toma de decisiones que como un sustituto del criterio profesional.

Una oportunidad para el sector salud

La discusión sobre inteligencia artificial suele concentrarse en aplicaciones espectaculares, pero algunas de sus aportaciones más importantes pueden encontrarse en procesos cotidianos.

Evitar que un medicamento caduque, anticipar una necesidad de compra, identificar una disminución en la demanda o redistribuir existencias antes de que aparezca un faltante son acciones poco visibles para el consumidor, pero con consecuencias importantes para las organizaciones y para los pacientes.

México ya cuenta con experiencias de uso de inteligencia artificial para mejorar la planeación y el monitoreo del abasto de medicamentos. El siguiente paso será ampliar estas capacidades, garantizar la calidad de los datos y lograr que la tecnología se integre de manera responsable a los procesos de salud. (Asociación Internacional de Seguridad Social)

Más que una promesa tecnológica, la IA puede convertirse en una herramienta práctica para hacer más eficiente una cadena donde cada medicamento tiene un valor económico, sanitario y humano.

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