Hay luchas que no solo se nombran, también se bailan, se gozan y se habitan desde el cuerpo. Del 3 al 24 de octubre, la Ciudad de México recibirá la quinta edición del Festival Pachanga Antirracista, una fiesta multidisciplinaria que demuestra cómo el arte, la cultura y la comunidad son herramientas poderosas para romper narrativas racistas y construir espacios de representación real.

En esta edición, el protagonismo de las mujeres es la fuerza motriz del encuentro. Desde la dirección general hasta los escenarios y espacios comunitarios, sus voces, corporalidades y saberes guían tres semanas de reflexión y celebración.
Liderazgo y sororidad que transforman territorios
Bajo la dirección de Talía Loaria, la Pachanga Antirracista busca descentralizar la cultura para llevar el mensaje antirracista a escuelas, transporte público, espacios comunitarios como Utopías y FAROs, y recintos emblemáticos de la capital.
“Queremos que el antirracismo no sea solamente un discurso, sino una experiencia que se viva desde el cuerpo, la música, la danza, el cine, la palabra y la comunidad”, señala Loaria, visibilizando la importancia de crear alianzas comunitarias y de género para sanar e inspirar.
Cuerpas en resistencia: las mujeres que reescriben la tradición
Uno de los momentos más inspiradores de la programación será la inauguración el 3 de octubre en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris con el Segundo Encuentro de Danzantas de Diablas. Este espacio reúne a mujeres afromexicanas de Guerrero, Oaxaca y la Ciudad de México que están transformando una danza históricamente reservada para hombres. A través de cada paso y percusión, estas mujeres honran a sus ancestras, tomando el escenario desde la rebeldía, el gozo y la memoria.
El poder femenino y la diversidad de miradas también destacan en otros espacios del festival:
- Organización y saberes afrochilangos: La exposición “La Red: Tecuánas Negras Afrochilangas en Resistencia” en el Metro La Raza visibilizará las formas de organización y las vivencias de las mujeres afrodescendientes en la capital.
- Encuentros comunitarios: En la Utopía Mixiuhca se vivirá un encuentro de mujeres afrodescendientes que unirá teatro para infancias, conversatorios, mercadito local, cantos, danzas y percusión afro.
- Nuevas narrativas en la pantalla: En el marco del festival y con sede en la Cineteca Chapultepec, la exposición fotográfica “Vida en la Costa Chica” acompañará el proceso detrás del filme No somos diablas (2026), retrato sobre la amistad, la juventud y la vida comunitaria.



Celebrar y transformar desde el gozo
La fiesta continúa la noche inaugural en el emblemático Salón Los Ángeles con una oferta musical encabezada por proyectos con profunda alma tropical y diversa, como La Negra Mexa y Las Cumbiancheras, demostrando que la fiesta también es un acto político de resistencia.
La Pachanga Antirracista 2026 reafirma que la transformación social ocurre cuando las mujeres toman la palabra, los espacios y la pista de baile.
