Home Oportunidades Del Enero Tehuacanero al Sobergasm: El detox que también se siente (y muy bien)

Del Enero Tehuacanero al Sobergasm: El detox que también se siente (y muy bien)

por Diana Alarcon

Por fin llegó enero y, con él, el famoso “Enero Tehuacanero”. Pero más allá de darle un respiro al hígado, este mes se ha convertido en la oportunidad perfecta para experimentar una tendencia que está transformando nuestra vida bajo las sábanas: el sobergasm.

¿Qué es exactamente el sobergasm?

El término —una combinación de sober (sobrio) y orgasm (orgasmo)— no es solo una moda pasajera; representa un cambio cultural profundo. Se trata de dejar atrás los encuentros impulsados por el alcohol para dar paso a una intimidad más consciente, presente y, sobre todo, placentera.

Consumir una copa para “relajarse” o “romper el hielo” es una norma social tan arraigada que pocas veces cuestionamos su impacto. Sin embargo, lo que vemos como un ritual inofensivo puede estar actuando como un muro entre tú y el placer real.

La ciencia detrás de la “niebla”

De acuerdo con los expertos de LELO, entender la fisiología es clave para recuperar nuestra relación con el placer. El alcohol es, por definición, un depresor del sistema nervioso central. ¿Qué significa esto en la práctica?

  • En nosotras: Disminuye la sensibilidad, altera el equilibrio hormonal (elevando el cortisol, la hormona del estrés) y afecta directamente la lubricación natural y el deseo.
  • En ellos: Interfiere con la producción de testosterona y el flujo sanguíneo, dificultando la respuesta física y la satisfacción general.

En pocas palabras: el alcohol puede darte una falsa sensación de valentía, pero a nivel biológico, le pone “sordina” a tus terminaciones nerviosas.


El efecto Sobergasm: ¿Qué esperar de un sexo sin filtros?

Hacer un “detox” de alcohol en tu vida sexual trae beneficios que se sienten desde el primer roce:

  • Reset de dopamina: El alcohol genera picos artificiales. Al dejarlo, tus receptores de placer recuperan su sensibilidad natural. Un beso, un susurro o una caricia se vuelven mucho más intensos porque tu cerebro vuelve a detectar los estímulos sutiles.
  • Conexión real (Hola, Oxitocina): Sin la niebla química, es más fácil leer el lenguaje corporal de tu pareja y conectar desde la emoción. El sexo sobrio fomenta vínculos más profundos y auténticos.
  • Mejor descanso, mejor ánimo: El alcohol destruye la fase REM del sueño (donde el cuerpo se regenera). Al dormir mejor, despiertas con más energía y una disposición mucho más alta para disfrutar del placer en cualquier momento del día.
  • Potencial orgásmico al máximo: Diversos estudios confirman que el cuerpo responde con mayor claridad cuando no hay interferencias químicas. Sin alcohol, el camino hacia el orgasmo es más nítido y la respuesta física, más potente.

Una invitación al autocuidado

Más que una renuncia, el sobergasm es una invitación a vivir la intimidad desde un lugar de autocuidado y presencia absoluta. Este enero, permítete sentir cada fibra de tu cuerpo sin distracciones. Al final del día, el mejor afrodisíaco es estar completamente ahí.

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