Al pensar en vacaciones lo primero que aparece en nuestro rostro es una enorme sonrisa con solo imaginar el sol, el mar, la arena… El verano es el momento de romper con la rutina, desconectarse de la vida cotidiana y cargar las pilas.

Sin embargo, este cambio de hábitos puede venir acompañado de desajustes en nuestra salud, uno de los más comunes son las irregularidades intestinales.

Todos, sea la época que sea del año, tenemos un reloj interno que nos va avisando de cuándo debemos dormir, cuándo comer o cuándo ir al baño. En verano, al cambiar nuestra rutina, el funcionamiento de este reloj también cambia radicalmente.

El cambio en nuestra alimentación y en nuestros horarios, nos hacen víctimas de estas irregularidades en el tránsito intestinal, lo que se puede convertir en un incómodo acompañante de viaje. Pero no todo son malas noticias, estas irregularidades intestinales se pueden solucionar con sencillos pasos.