Durante años, hablar de menopausia ha estado rodeado de tabúes y asociarse a una lista de pérdidas: energía, calidad del sueño, estabilidad hormonal y deseo sexual. Sin embargo, vivir esta etapa no significa el fin de una vida sexual plena y satisfactoria, sino la oportunidad de construir una relación diferente con nuestro cuerpo, el placer y la intimidad.
Para romper el silencio y abrir la conversación, las marcas LELO e INTIMINA, enfocadas en el bienestar sexual y la salud íntima femenina, reflexionan sobre la importancia del autoconocimiento, el cuidado pélvico y el uso de la tecnología íntima como aliados clave.

¿Qué cambios se experimentan en esta etapa?
La disminución de los niveles de estrógeno durante la menopausia suele traer consigo transformaciones físicas y emocionales que es importante visibilizar:
- Resequedad vaginal: Disminución en la lubricación natural.
- Menor elasticidad o sensibilidad: Cambios en los tejidos íntimos.
- Molestias en las relaciones: Sensación de incomodidad o dolor durante la intimidad.
- Variaciones en el deseo sexual: Cambios en la libido, influenciados también por el estrés o la dinámica de pareja.
- Percepción del propio cuerpo: Modificaciones emocionales respecto a la autoimagen.

Del deseo espontáneo al deseo que se construye
Es fundamental entender que el deseo no siempre regresa de la misma manera que antes, ¡y no tiene por qué hacerlo! Aceptar que el placer cambia permite explorar nuevas formas de estimulación, dedicar más tiempo al juego previo, cuidar la salud del suelo pélvico e integrar productos de tecnología íntima que faciliten la comodidad y el disfrute en esta fase de la vida.
Claves para redefinir el placer:
- Autoconocimiento: Explorar los cambios del cuerpo sin presiones ni expectativas irreales.
- Salud pélvica: Cuidar y ejercitar la zona íntima para mantener el tono muscular y el bienestar.
- Tecnología íntima: Incorporar lubricantes, hidratantes y dispositivos diseñados para potenciar la sensibilidad y el confort.
