Hay un momento del día que quienes compartimos la vida con un perro conocemos a la perfección: ese instante en el que cruzas la puerta de casa y una colita agitada, unos ojos brillantes y un par de brincos borran de golpe cualquier rastro de estrés. Los perros tienen el superpoder de hacernos sentir el centro de su universo sin pedir nada a cambio. Nos acompañan en los días grises, celebran nuestras alegrías y convierten la rutina en algo extraordinario.

Por eso, con motivo del Día del Perro este 21 de julio, la conversación no solo gira en torno a cómo consentirlos hoy, sino a cómo asegurar que se queden a nuestro lado con la mejor calidad de vida posible. Y es que el amor verdadero, ese que no sale en las fotos de redes sociales ni lleva reflectores, se demuestra cuidando su salud en el día a día.
Un vínculo que evoluciona hacia el cuidado real
La forma en que vemos a nuestros compañeros peludos ha cambiado profundamente. Ya no son solo “mascotas”; son miembros fundamentales de nuestras familias. De hecho, el estudio global Mars Global Pet Parent Study reveló que más del 37% de las personas considera que su perro o gato es la parte más importante de su vida.
Este lazo tan estrecho nos invita a ser mucho más conscientes de sus necesidades silenciosas. Demostrarles amor es llevarlos a correr al parque, jugar con su pelota favorita y comprarles ese juguete que tanto les gusta, pero también lo es agendar sus citas con el veterinario y mantener al día su cartilla, incluso cuando los vemos correr y brincar con total normalidad.
La medicina preventiva: el escudo invisible
A veces asumimos que si nuestro perro se ve feliz y con energía, todo está perfecto. Sin embargo, los parásitos internos y externos pueden estar presentes sin mostrar señales evidentes. Por eso, la desparasitación constante no es un procedimiento que deba hacerse solo “de vez en cuando” o cuando cambiamos de estación; es un hábito preventivo que interrumpe ciclos biológicos antes de que se conviertan en un problema.
“La desparasitación no debe verse como un procedimiento aislado, sino como parte de un plan integral de salud. Cuando mantenemos al día las medidas preventivas, contribuimos a disminuir riesgos y favorecemos una mejor calidad de vida para nuestros perros”, explica el Dr. Fausto Reyes Delgado, Director Médico del Hospital Veterinario UNAM-Banfield.
Cada colitas-felices tiene una rutina diferente: algunos aman convivir con otros perritos en el parque, otros prefieren paseos tranquilos y algunos más viajan con nosotras. Por eso, el Dr. Reyes Delgado enfatiza que el esquema de prevención debe ser tan único como ellos, adaptado a su edad, tamaño y estilo de vida por un profesional.
Cuidar de ellos es cuidar de toda la casa
Un punto bellísimo de la medicina preventiva es que es un acto de amor circular. Al desparasitarlos y protegerlos de agentes externos, no solo estamos cuidando su pequeño cuerpo, sino que también estamos blindando nuestro hogar. Algunos parásitos pueden transmitirse a otros miembros de la familia, por lo que la prevención se convierte en una cultura de salud compartida donde nos protegemos todos.


Tener un perro es aceptar el compromiso de cuidar a un ser que confía ciegamente en nosotras. Este 21 de julio, abrázalo muy fuerte, dale su premio favorito, pero también aprovecha para revisar su calendario de salud. Porque mantenerlos protegidos, sanos y fuertes es, sin duda, la forma más hermosa y honesta de decirles cuánto los amamos.
