Detrás de la atención psicológica en nuestro país hay una realidad contundente: es una profesión sostenida por mujeres. Según cifras oficiales, del total de profesionales de la psicología en México, el 70.4% son mujeres frente al 29.6% de hombres. Ellas están en la primera línea de la prevención, la docencia, la investigación y la clínica.
Sin embargo, las condiciones para ejercer no son sencillas. A pesar de que el promedio nacional es de 44 psicólogos por cada 100 mil habitantes, en el sector salud público la cifra cae drásticamente a entre 1.4 y 6.6 especialistas por cada 100 mil personas. Esto provoca agendas llenas, citas espaciadas por meses y un panorama de alta exigencia emocional para las terapeutas, quienes muchas veces enfrentan salarios bajos y falta de recursos institucionales.
“La psicología no solo responde a una necesidad individual, sino a un fenómeno social que impacta directamente en la productividad, la educación y la prevención de la violencia”, explica Patricia González, directora del Colegio de Psicología de la Universidad del Claustro de Sor Juana (UCSJ).
¿Por qué la Generación Z prefiere hablar con Inteligencia Artificial que ir a terapia?
Uno de los fenómenos más alarmantes que expone la especialista es cómo las herramientas digitales están intentando llenar los vacíos del sistema de salud.
Con el auge de la Inteligencia Artificial, entre el 25% y 30% de los jóvenes de la Generación Z utiliza chatbots como ChatGPT de forma cotidiana. El riesgo real empieza cuando estas plataformas se convierten en “confesionarios emocionales”. González cita datos internacionales donde el 25% de los jóvenes aseguró que preferiría conversar primero con un chatbot de IA antes que acudir con un psicólogo.
Aunque la tecnología puede ser una aliada (por ejemplo, en el uso de herramientas de punta para la rehabilitación neuropsicológica), un algoritmo jamás podrá reemplazar la sensibilidad humana, la ética ni la empatía de una terapia real. Los chatbots no tienen la capacidad de contener una crisis de ansiedad ni de descifrar la complejidad de la violencia o el aislamiento social.
| El panorama de la salud mental en jóvenes |
| +30% de la población mexicana ha tenido alguna afectación mental en su vida. |
| Ansiedad y depresión se ubican hoy entre las principales causas de discapacidad. |
| El suicidio es una de las principales causas de muerte entre jóvenes de 15 a 19 años. |
El reto: de las aulas al consultorio
Frente a este escenario, la reciente estrategia nacional de salud mental impulsada por el gobierno federal —que busca priorizar el bienestar emocional de adolescentes tras brotes de violencia preocupantes en el país— necesita bases sólidas. Para que estas iniciativas funcionen, las universidades tienen el reto de transformar la manera en que preparan a las futuras psicólogas.
Desde la UCSJ se enfatiza que el verdadero puente entre el aula y el consultorio es la práctica clínica supervisada.El ejercicio clínico implica una exposición constante al sufrimiento ajeno, lo que exige que los programas universitarios no solo enseñen teoría, sino que den un acompañamiento ético y herramientas de autocuidado para las propias terapeutas.
Hoy más que nunca, garantizar que la salud mental sea un derecho accesible —y no un privilegio de pocas— es una tarea pendiente en la que nos va la vida, la tranquilidad y el futuro de las próximas generaciones.
