¿Se puede construir una relación con alguien que nunca estuvo? ¿Es posible sanar las heridas de nuestras ancestras cuando el tiempo parece haberlo borrado todo? Para la artista argentina Ana Gallardo, la respuesta es un rotundo sí, y su herramienta de resistencia es el arte.

Con la inauguración de su más reciente exposición, Estudio para la restauración de un perfil. Inventario doméstico, Gallardo nos invita a un viaje profundamente íntimo. La cita es en la Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana, un espacio que se transforma en el escenario de una revancha histórica: devolverle la voz y el lugar que le correspondían a su madre, Carmen Gómez Raba, una pintora cuyos anhelos profesionales fueron truncados por el sistema patriarcal, familiar y religioso de la España franquista.
El bodegón como un acto de rebeldía colectiva
Carmen Gómez Raba falleció cuando Ana era apenas una niña, dejándola con un duelo permanente. De ella solo quedaron unos óleos de bodegones y naturalezas muertas; un género pictórico que históricamente el circuito del arte hegemónico ha menospreciado y catalogado de manera condescendiente como “un oficio solo para mujeres”.
Hoy, Ana Gallardo toma esos bodegones y los convierte en un manifiesto político y afectivo. En un acto de profunda sororidad intergeneracional, expande la obra de su madre de manera colectiva:
- El hilo familiar: Rocío, hija de Ana y nieta de Carmen, participa modelando en cerámica los objetos que aparecen en los óleos originales.
- Tejiendo redes: Los artistas JC Aguirre y Gabriela Rayón se suman con técnicas de bordado y gobelino para cobijar y reinterpretar estas piezas.
“Frente al arte poderoso y hegemónico, yo respondo con estas formas de pensar el bodegón, a las mujeres, la resistencia y la venganza… pensada como una revancha para hacer visible la obra de mi madre, que fue invisibilizada”, comparte la artista.
Cartas de amor a la libertad
A través de más de una veintena de piezas que incluyen dibujos al carbón, textiles, videos y cerámica, la muestra desentierra una historia de búsqueda e independencia. Uno de los momentos más conmovedores de la exhibición es un video donde la propia Ana lee la correspondencia epistolar de su madre durante su noviazgo.
Más allá de una historia de amor romántico, el escapar con un poeta bohemio hacia Argentina representó para Carmen su única y genuina apuesta por la libertad, la bohemia y la creación artística. Aunque aquel proyecto migratorio no prosperó como esperaba y nunca pudo ver su obra colgada en un museo, Gallardo reescribe ese dolor transformándolo en una victoria personal tardía.
Limpiar las heridas heredadas
Para Ana Gallardo, el quehacer artístico es un proceso de medicina personal. Así como su aclamado proyecto Escuela de Envejecer le ha permitido reconciliarse con el paso del tiempo, esta muestra es un bálsamo para sanar sus heridas de mujer, los traumas familiares y las ausencias.
En palabras del curador de la exhibición, Alex Xavier Aceves Bernal, esta colección es un tejido afectivo indispensable: “Es una revancha contra un mundo que, no es casualidad, parece olvidar siempre primero a las mujeres que a los hombres. Es un enunciado sobre la importancia de sanar nuestro linaje, limpiar las heridas heredadas”.
Estudio para la restauración de un perfil. Inventario doméstico es un recordatorio de que cuando una mujer decide sanar y reclamar su espacio, sana también a las que estuvieron antes y abre camino para las que vienen detrás.




Planea tu visita:
- ¿Dónde? Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana (Izazaga 92, Centro Histórico, CDMX).
- ¿Cuándo? Disponible hasta el 12 de septiembre de 2026.
- Horarios: Lunes a viernes de 10:00 a 18:00 hrs. Sábados de 10:00 a 15:00 hrs.
- Costo: Entrada libre.
