Home Bien vivir ¿Por qué nos cuesta tanto que los papás hablen de menstruación con sus hijas?

¿Por qué nos cuesta tanto que los papás hablen de menstruación con sus hijas?

por Diana Alarcon

Apenas el 2% de las niñas en México tienen su primera conversación sobre el periodo con su papá. Aprovechando el marco del Día del Padre, es momento de cuestionarnos por qué la gestión menstrual sigue siendo un “secreto de mujeres” en pleno 2026.

Históricamente, la llegada del periodo y todo lo relacionado con el cuidado íntimo se ha manejado como un club exclusivo. Una especie de estafeta que se pasa de mamás a hijas, de hermanas mayores a menores, o que se descubre entre amigas en el patio de la escuela. ¿Pero qué pasa con los papás?

Aunque las dinámicas familiares han evolucionado hacia una crianza mucho más compartida, la salud menstrual sigue siendo la gran asignatura pendiente para las figuras masculinas en el hogar.

Los datos de la Segunda Encuesta Nacional de Gestión Menstrual (desarrollada por Essity, UNICEF México y Menstruación Digna México) ponen sobre la mesa una realidad incómoda: en nuestro país, menos del 3% de las niñas hablan de menstruación con sus papás. De hecho, el 55% de las adolescentes admiten sentirse incómodas o muy incómodas tocando el tema con los hombres de su familia. En estados como Chiapas, esa incomodidad escala hasta un preocupante 70%.

Esto significa que cuando una niña tiene dudas, necesita un producto de emergencia o experimenta cólicos por primera vez, la figura paterna rara vez es vista como un refugio o una fuente de orientación. Y no es por falta de amor, sino por un tabú cultural profundo que urge desmantelar.

Romper el silencio para construir autoestima

La menstruación no es un asunto biológico aislado; impacta directamente en la seguridad y el desarrollo emocional de las niñas. Cuando un papá evade el tema o reacciona con incomodidad, se envía un mensaje indirecto de que el cuerpo femenino es algo que debe ocultarse o que causa vergüenza.

“Las estadísticas nos demuestran que aún existe un gran tabú que aleja a los papás de estas conversaciones fundamentales. Cuando los padres participan de manera activa e informada en temas de salud íntima, ayudan a normalizar el ciclo menstrual y fortalecen la autoestima de sus hijas, permitiéndoles vivir esta etapa con mayor seguridad”, explica Ximena Magaña, Marketing Manager de Saba®.

La educación integral y el acompañamiento no deberían tener género. Si un papá puede curar una rodilla raspada, entrenar un equipo de fútbol o ayudar con la tarea de matemáticas, también debería estar completamente capacitado para normalizar el ciclo menstrual de sus hijas.

La realidad en números:
Solo el 2% de las niñas habla de menstruación con su papá por primera vez.
Solo el 2% de las adolescentes acude a su padre para pedir productos de gestión menstrual.
El 55% de las jóvenes se siente incómoda hablando del periodo con figuras masculinas en casa.

Guía básica para papás que quieren dar el primer paso

Para los padres que quieren derribar estas barreras pero no saben por dónde empezar, la clave está en abordar la situación con empatía y sentido práctico. Aquí dejamos algunas pautas esenciales:

  1. Llama a las cosas por su nombre: Olvídate de los eufemismos (“ya eres señorita”, “esos días”, “la regla”). Hablar de la anatomía y las emociones con un lenguaje sencillo, respetuoso y biológicamente correcto le quita el misterio y la tensión al tema.
  2. Infórmate de forma proactiva: No esperes a que tu hija te pregunte algo para lo que no tienes respuesta. Entender cómo funciona el ciclo, cuáles son los síntomas comunes y qué opciones existen (desde toallas tradicionales hasta calzones menstruales) te permitirá responder con seguridad y empatía.
  3. Normaliza las compras de cuidado íntimo: Que ir al supermercado por toallas femeninas o protectores diarios sea una tarea tan común como comprar la leche o el cereal. Quitarle la vergüenza al carrito del súper es una gran demostración de apoyo real.
  4. Escucha sin juzgar y pide ayuda: A veces no necesitas dar un discurso científico; basta con estar presente, ofrecer un té, una bolsa de agua caliente y validar sus emociones. Si te sientes rebasado, busca orientación médica o plataformas especializadas de confianza.

Acompañar también es estar presente en los momentos de vulnerabilidad y cambio. Al involucrarse de forma activa, los papás no solo derriban un mito antiguo, sino que construyen hogares basados en la confianza, el respeto y la equidad para las futuras generaciones.

Si quieres conocer más herramientas e información para abrir esta conversación en casa de manera natural, puedes consultar recursos de salud íntima en plataformas educativas como Saba.

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