Home Bien vivir Frutas de temporada y cocina en casa: Las claves para un lunch escolar saludable en este regreso a clases

Frutas de temporada y cocina en casa: Las claves para un lunch escolar saludable en este regreso a clases

por Diana Alarcon

El regreso a clases marca el reinicio de las rutinas familiares y se convierte en la oportunidad perfecta para replantear los hábitos que acompañan el crecimiento de las niñas y niños. En un país donde conviven desafíos como la desnutrición, las deficiencias de micronutrimientos y la obesidad infantil, fomentar una alimentación consciente desde la infancia es una de las mejores inversiones para proteger su salud a largo plazo.

Nutrición que fortalece el crecimiento y las defensas

De acuerdo con el documento Alimentación complementaria en México al 2026: una reflexión y recomendaciones de la Academia Mexicana de Pediatría, una dieta equilibrada desde temprana edad impacta directamente en el desarrollo físico, el sistema inmunitario, la microbiota intestinal y la prevención de enfermedades crónicas.

Además, exponer continuamente a las infancias a diversidad de sabores y texturas facilita que adopten alimentos naturales con mayor agrado.

El papel del lunch: energía real entre comidas

El refrigerio escolar no sustituye las comidas principales, sino que las complementa. El Dr. David Montalvo Castro, médico bariatra y especialista en medicina cannábica, señala que la función principal del lunch es brindar energía y nutrimentos de calidad entre el desayuno y la comida.

Para lograrlo, el especialista recomienda apostar por colaciones preparadas en casa con ingredientes frescos. Esta alternativa no solo ofrece mejor calidad nutrimental y variedad frente a los productos ultraprocesados, sino que también resulta más económica para la economía familiar.

Aprovecha la riqueza de las frutas de temporada

La época de agosto y septiembre ofrece una variedad idónea en los mercados locales para diversificar los refrigerios escolares. Incorporar ingredientes de temporada garantiza mejor sabor, mayor concentración de nutrientes y un costo más accesible.

  • Frutas de agosto y septiembre: Melón, sandía, guayaba, limón, durazno, pera, manzana, mango, ciruela, tuna e higo.
  • El toque patrio: La granada roja, un clásico imperdible de septiembre.

Apostar por alimentos frescos y de producción local no solo cuida el bienestar y la nutrición de los más pequeños, sino que también apoya a los productores locales y reduce el impacto ambiental al disminuir la huella de carbono del transporte de alimentos.

Web: https://drdavidmontalvobariatra.com/

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