¿Alguna vez te has detenido a pensar qué pasaría con tu desayuno favorito si las abejas desaparecieran? No se trata solo de quedarnos sin miel para endulzar el té de la mañana; la realidad es mucho más profunda y urgente.
Este 20 de mayo, en el marco del Día Mundial de las Abejas, la pregunta cobra una relevancia vital. Estos pequeños insectos son el pilar silencioso de nuestra seguridad alimentaria: son responsables de la reproducción de cerca del 75% de los cultivos alimentarios a nivel mundial. Sin ellas, la biodiversidad de nuestro planeta y el menú de nuestras mesas colapsarían.
Sin embargo, el zumbido de las abejas no solo sostiene la vida ambiental, también está transformando el tejido social y económico de comunidades rurales en México, demostrando que el cuidado del planeta y el bienestar familiar van de la mano.
Abejas que construyen comunidad: El impacto en Yucatán
En el sur de nuestro país, específicamente en comunidades de Yucatán, la apicultura ha dejado de ser solo una tradición para convertirse en una herramienta real de desarrollo económico y social. Un ejemplo de esto es la labor de Saber Nutrir, el programa de Responsabilidad Social de Grupo Herdez, que ha impulsado proyectos productivos que abrazan el uso responsable de la naturaleza mientras fortalecen los ingresos de las familias locales.
Tan solo durante el pasado 2025, se instalaron 33 nuevos proyectos en la región, incluyendo dos extractores de miel de última generación. Esto ha permitido que el trabajo con las abejas no se quede solo en la recolección, sino que dé paso a una economía circular fascinante. Hoy, la miel de estas comunidades se transforma en productos derivados como:
- Jabones artesanales
- Shampoos naturales
- Y otros artículos de cuidado personal que fusionan el conocimiento ancestral maya con la innovación sostenible.

Historias con nombre propio: Mujeres y familias que inspiran
Detrás de cada colmena hay historias de superación. Laura Yanelli Chan Ek, apicultora de la localidad de San Simón, Yucatán, nos cuenta en primera persona cómo contar con las herramientas adecuadas cambia vidas:
“Gracias al apoyo recibido pude aumentar el número de mis colmenas y mejorar la calidad de la miel que producimos. Antes trabajábamos con materiales que no duraban mucho y la miel no tenía la misma pureza. Hoy contamos con mejores herramientas y eso también nos ha ayudado a apoyar la economía de nuestras familias”.


Por su parte, en la comunidad maya de Choyob, José Arturo Negrón López destaca la importancia de la tecnología con impacto social: “Las cajas de madera y el extractor de acero inoxidable nos han permitido cuidar mejor el proceso de extracción y conservar la pureza de la miel. Además, este proyecto ha tenido un impacto positivo en la economía familiar de varias personas de la comunidad”.
Un futuro sostenible que se nutre hoy
Frente a las crisis ambientales que amenazan a los polinizadores, voltear a ver las iniciativas locales es un recordatorio de que las soluciones empiezan desde la comunidad. Cuidar a las abejas es, en última instancia, cuidar de nosotras, de nuestras tradiciones y del futuro de la alimentación.
La próxima vez que veas una abeja en tu jardín, recuerda que estás viendo a una de las trabajadoras más importantes del planeta; y detrás de ella, hay una red de mujeres y familias mexicanas trabajando por un mañana más sostenible.
Para saber más: ¿Qué es Saber Nutrir?
Es el programa de responsabilidad social de Grupo Herdez que busca mejorar la calidad de vida de familias mexicanas en vulnerabilidad alimentaria, enfocándose especialmente en el bienestar infantil. Alineado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU (como Hambre Cero y Trabajo Decente), el programa otorga herramientas integrales como bancos de semillas, cocinas comunitarias y estufas ecológicas en el Estado de México y Yucatán, gracias al apoyo de marcas que seguro tienes en tu alacena como Doña María, Herdez, Yemina, McCormick y Del Fuerte.
